Me siento y contemplo todas las penas del mundo, y todos
opresión y vergüenza;
Escucho sollozos secretos y convulsivos de hombres jóvenes, angustiados con
ellos mismos, arrepentidos después de los hechos realizados;
Veo, en la vida baja, la madre maltratada por sus hijos, muriendo,
descuidado, demacrado, desesperado;
Veo a la esposa maltratada por su esposo, veo al traicionero seductor
de mujeres jóvenes;
Marco el rencor de los celos y el amor no correspondido, intento ser
escondido veo estos lugares en la tierra;
Veo el funcionamiento de la batalla, la peste, la tiranía. Veo mártires y
prisioneros
Observo una hambruna en el mar, observo a los marineros echando suertes que
será asesinado, para preservar la vida del resto;
Observo los desaires y degradaciones que arrojan las personas arrogantes sobre
trabajadores, pobres, y sobre negros, y similares;
Todo esto: toda la mezquindad y la agonía sin fin, me siento, miro
sobre,
Mira, escucha y estoy en silencio.